Tu Voz es mi Voz / Tu Historia, también es mi Historia



Friday, April 29, 2011



Anidas aquí en el centro de mi pecho, desde que van brotando tus botones tengo la certeza de ti, ir disfrutando en cada respiro de tu florecer de la maravilla de tu florecer, sentir como a cada instante vas mutando, cambiando, abriendo y fortaleciendo tus bellos pétalos, disfruto tu aroma y textura, tu fortaleza le da al centro de mi pecho conexión y pensar en mi andar. Con cuidado y esmero te cuido para disfrutarnos. Flor de Loto como tu deseo sentirme, entender lo frágil de la vida. Amen.


Me encanta abrazar, cuando niños mis hijos, siempre los abrazaba con el abrazo del oso.

No recuerdo haber sido abrazada mucho de pequeña, mi mamá fue una gran mujer, pero no le gustaba mucho el contacto físico con la demás personas.

Y yo, por el contrario soy empalagosa, de hecho cuando recién me puse de novia con el ahora, ex esposo, me dijo un día: lo poco agrada, lo mucho empalaga. Hoy en día es raro cuando abrazo o soy abrazada por alguien, si tengo pareja, lo abrazo mucho, pero él no está aquí en esta misma ciudad.

El abrazo es transmitir al otro la energía que traemos dentro, es una de las expresiones más bonitas cuando se hace con el alma y de forma espontánea. Me encanta que me abracen.



Mi enfermedad, es siempre creer en todos los que me rodean, en quien me dice algo, en quien me jura amor.
Y me enferma porque termino lastimada, tarde o temprano.

Me enfermo, por que sé de sobra que terminaré lastimada. Encuentro satisfacción al saber que obro de buena fe. Pero, será que espero siempre lo mejor, la mayor bondad, de parte de los demás, quizá espero sean como yo, que creo y confío.

Enfermo y duele, al sentir y encontrar que me mintieron, que me engañaron, que algunas cosas fueron premeditadas.
Pero también sé perdonar y olvidar rápidamente y “vuelvo a creer”, hasta en esa misma pérsona.

Hay muchas enfermedades que lastiman, no solo el cuerpo, más el alma.

Monday, April 18, 2011



Me encanta abrazar, de hecho muchos amigos me dicen que yo los enseñé a abrazar.

A mí me gusta que me abracen con todo el cuerpo, que no haya eso de pone la pelvis para atrás, tanto con un hombre como con una mujer.

Me gusta abrazar y que me abracen, lo disfruto mucho.

Y lo aprendí hace apenas 15 o 20 años. De lo que me había perdido.

Abrázame.

¡Ah! y he sentido que me abrazan con la mirada y yo también lo hago.


Yo estuve enferma de cáncer
tuve mucho miedo de morirme.

Y me preguntaba: Porqué a mí,
pero en el momento que dejé de preguntarme eso, y cambié a: Y porqué no a mí, todo cambió, lo acepté.

Y siento yo que comenzó mi proceso de curación,

Fue duro, pedí a Dios una oportunidad y al mismo tiempo estaba lista para irme, estaba en manos de El, pero bien. Con captación de que cualquiera de las dos cosas que sucedieran estaban bien.

Ha pasado mucho tiempo, no soy muy buena para recordar fechas, pero creo que son 19 años y desde entonces agradezco la oportunidad de estar viva, siento que se me dio una extensión, pero también me pregunto con regularidad si estaré aprovechando esta oportunidad.

Finalmente no sé de qué voy a morir.

Friday, April 1, 2011

En la penumbra del cuarto solitario, semivacío, te pienso.
Recibiendo solo unas cuantas luces através de la ventana,
que se filtra tenue, al contrario de todos tus recuerdos.
El teléfono espera impaciente tu llamada
y me llega la tristeza y la nostalgia.
La distancia no se acorta, por el contrario se alarga.
Así me siento cada vez que te alejas,
cada vez que después de vivirte, te alejas;
como este cuarto frío y vacío, oscuro y lleno de soledad.
Una silla vacía, que me recuerda mi cama, sin ti.
Un escritorio sin papeles, sin libros;
como la mesa que no comparto contigo,
solo un teléfono esperando escucharte.
Muerte, no te acerques todavía
tengo mucho por hacer.
Terminar tantos proyectos, tantos pendientes,
tantas cosas que aprender, continuar con el idioma italiano,
comenzar con el francés;
escribir un poco de poesía, que me llena el alma al leer.
Muerte aléjate de mí, tengo muchas cosas por ver, viajes por cumplir
Grecia, Paris e Italia me esperan.
Aléjate debo ver a mis hijos, cumplir en sus carreras,
felices y encaminados en su vivir,
mis nietos, un poco mejorados.

Muerte te he visto pasar muy de cerca muchas veces,
te llevaste mi tesoro más querido, mi madre,
ser irremplazable; también a mi segunda madre: mi suegra,
a tantos seres queridos, a quienes extraño mucho.
Aléjate, no vengas todavía, tengo mucho por hacer, por vivir,
por aprender, por amar, por escribir.